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Periodista, escritor, Lic. en Periodismo, Mtro. En Ciencias Políticas, oaxaqueño. Autor de la columna "Indicador Político" en El Financiero.

viernes, 18 de febrero de 2011

18-Febrero-2011, Viernes.

INDICADOR POLITICO


+ Aristegui: peón en guerra Slim
+ Corral, desquite contra Televisa

Carlos Ramírez

En el programa Tercer Grado de Televisa del pasado miércoles, el conductor Carlos Loret de Mola destapó la parte desconocida del conflicto de Carmen Aristegui con datos que podrían ayudar a entender por qué MVS dio marcha atrás al cese de la conductora y pagó un costo político y por qué ella decidió regresar aún con las manos atadas del acuerdo ético.
El trasfondo del problema se localiza en la guerra de posiciones entre Televisa y Carlos Slim por parte del espectro televisivo y la lucha de Slim para conseguir la tercera cadena de televisión. Slim está asociado a MVS en la televisión satelital Dish y Televisa y Slim han entrado ya en una beligerancia de desplegados periodísticos.
Los primeros datos fueron expuestos por Loret de Mola en Tercer Grado al colocar el conflicto no visible en un pleito de las grandes ligas, dejando también en claro que Aristegui, su problema con el tema del alcoholismo, la libertad de expresión y el análisis de los comentaristas de la mesa --Joaquín López Dóriga, Denise Maerker, Ciro Gómez Leyva y Carlos Marín-- eran de “ligas menores”.
El tema tocó temas sensibles de la empresa Televisa, sobre todo porque Loret de Mola fue claro al decir que el único que puede dar la pelea al hombre más rico del mundo, Carlos Slim, es el consorcio Televisa. Con ello, Loret de Mola abrió el debate oculto en el caso Aristegui: Slim, la tercera cadena que el gobierno quiere abrir, el poder de Televisa, el conflicto Televisa-Dish, el PAN y el 2012. Apresurado, el conductor Leopoldo Gómez, vicepresidente de Noticias de Televisa, acortó la intervención de Loret de Mola y regresó el tema de Aristegui y la libertad de expresión.
Pero la concha se abrió y en el territorio de Televisa. La pugna por la tercera  cadena tiene dos variantes: el 2012 al cual Televisa apunta ya con varios precandidatos priístas y sobre todo la incorporación del PAN a la “guerra de las pantallas”. Por ello no fue gratuita la incorporación  del diputado panista Javier Corral como el “árbitro” de ética entre MVS y Aristegui, tomando en cuenta el hecho de que Corral tiene cuentas pendientes con Televisa: Corral tenía un pasivo de pago de publicidad a Televisa por las elecciones a gobernador de 2004. Televisa demandó a Corral, ganó la demanda y obligó a Corral a vender una casa para pagar el adeudo; por ello Corral es uno de los enemigos --que no contrincante o adversario-- de Televisa por asuntos personales.
En este contexto, el regreso de Aristegui a MVS estuvo enmarcado no sólo en el tema del acuerdo ético ni en el otorgamiento de la razón, sino en el hecho que Aristegui --al margen de la libertad de expresión-- es sólo un peón del diferendo Slim-Televisa. Al aire, Loret de Mola habló de “choque de titanes” y colocó a Emilio Azcárraga como el único que puede hacerle contrapeso al hombre más rico del mundo.
MVS-Dish-Slim han estado haciéndole competencia a Televisa-Sky en televisión satelital sobre todo por el costo más bajo. Un análisis de Mediatelecom Consulting --www.mediatelecom.com.mx--  reveló el modelo empresarial de Dish para poder ofrecer precios bajos: cobranza outsourcing, uso de la infraestructura de Telmex y Sanborns para cobros y puntos de venta, arrendamiento de vehículos de Inbursa, decodificador para no comprar el paquete de Televisa de televisión abierta y venta de servicios adicionales en Telmex, además del uso de las economías a escala.
MVS-Dish, con el apoyo estratégico de Slim, se enfilaba a un fortalecimiento con posibilidades de transformarse en la tercera cadena. Al defenderse por sí misma, Aristegui destapó el apoyo del gobierno a MVS para el espectro de 2.5 ghz, al denunciar que la habían cambiado por la concesión; esta concesión estaría en la lógica de la ampliación de cobertura de MVS con miras a la tercera cadena. Aristegui, sin saberlo, confrontó a MVS con el gobierno de Calderón; por ello, su regreso a su programa el próximo lunes no fue una victoria de la libertad de expresión sino una reconsideración con miras a no debilitar la alianza MVS-Dish-Slim contra Televisa, y de paso permitir que Aristegui siguiera su guerra nada ética contra Televisa.
El contexto abarca otros puntos de reposicionamiento en la “guerra de las pantallas”: el desplazamiento de la radiodifusora Karen Sánchez como presidenta de la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión antes de terminar su periodo, el ascenso del experimentado Tristán Canales, vicepresidente de Noticias de TV Azteca, a esa posición justo en el agudizamiento de la lucha por el espacio televisivo, las demandas de TV Azteca contra Televisa por la Licitación 21; además, está la confrontación de Televisa con Reforma --que aspira a participar en una tercera cadena-- y los reacomodos de las televisoras con aspirantes presidenciales priístas y ahora panistas por la presencia de Corral en el grupo MVS-Dish-Slim.
Loret de Mola no escatimó referencias al asunto ante la mirada de pasmo del conductor Leopoldo Gómez y de los otros integrantes de la mesa, el miércoles, en Tercer Grado: “Aristegui era la mejor arma de Slim contra Televisa” y ayudaba a confrontar al principal adversario de Slim: Televisa. Ahí aventuró la cantidad de 4 mil 500 millones de dólares de la nueva concesión de 2.5 ghz que parece estar ya perfilada para MVS y que Aristegui de forma imprudente y por su defensa personal estuvo a punto de reventar. Al final, el regreso de Aristegui y la firma de la pipa de la paz habría de ser el costo de retomar el esquema de uso de Aristegui en su campaña constante, permanente, contra Televisa, y hoy asesorada por Corral.
Por tanto, el retorno de Aristegui a su programa el lunes no fue una victoria de la sociedad sino del reencarrilamiento de un negocio de televisoras y de evitar el debilitamiento de los adversarios de Televisa.


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3 comentarios:

  1. O sea que, según Ud., Televisa es "Blanca y Pura" y está siendo atacada por el malvado Slim. Entonces, defendámosla para que siga presentando productos sin contenido y alienantes, ahora mismo me cambio de TELMEX a Cablevisión, además convoquemos a una marcha de desagravio sobre Av. Chapultepec.
    Que ridículos argumentos señor Ramírez, cada vez mas demuestra su parcialidad. Qué triste porque en algún momento lo considere un periodista bien informado y neutral. En fin, ni Slim, ni Salinas Pliego, y mucho menos Azcárraga con sus cadenas de comunicación harán de México un país mejor y más agradable para vivir, su único interés es el DINERO.

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  2. Me parece interesante el artículo pero veo que usted, como muchos, se empeñan en minimizar el poder del pueblo. Carmen Aristegui no fue un peón, porque, usando su término despectivo (PEON), quiero decirle que, en una sociedad donde el dinero es, PARA ALGUNOS, el único valor,el PEON no es imprescindible. En este sentido, Carmen hubiera sido perfectamente remplazable y nadie se entera del pleito televisa=Slim=MVS ¿Por qué vuelve? ¿Simplemente para servirle a Slim? Seguramente usted sabrá que su noticiero es el de mayor audiencia en el país y que, a su salida, difícilmente, quienes la escuchamos, iríamos corriendo a sintonizar los noticieros de Televisa o de Tvazteca. Me doy cuenta que cuando se hacen análisis de altos vuelos se olvidan mirar a la calle y escuchar a la gente.
    Señor, México, aunque lento, va cambiando y quienes mayoritariamente escuchamos a Carmen Aristegui somos gente que acostumbramos y gustamos del análisis de la noticia y de su contraste. Nos gusta el periodismo inteligente, no simplemente encender la tele y chutarnos lo que sea. Yo sé de mucha gente que estaban dispuesta a darse de baja de DISH porque sólo lo tenían por Aristegui. En otras palabras, ese "peón" podría hacerle el "jaque mate" no sólo a Calderón (que lo dejó en envidencia, aunque no lo quieran creer), sino a MVS y, al propio Slim.

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