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Periodista, escritor, Lic. en Periodismo, Mtro. En Ciencias Políticas, oaxaqueño. Autor de la columna "Indicador Político" en El Financiero.

viernes, 18 de mayo de 2012

18-Mayo-2012, Viernes.


INDICADOR POLITICO




+ PRI adelanta vísperas en Sedena

+ Militares: estrictamente con la ley



Carlos Ramírez



El cumplimiento de la orden de presentación del general retirado Tomás Ángeles Dauhare ante la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) fue ajena a la estabilidad institucional de las fuerzas armadas, pero reveló cuando menos tres hechos:

1.- El PRI adelantó vísperas e introdujo la inestabilidad en ciertos mandos militares retirados que ya ven al PRI de regreso a Palacio Nacional. La invitación como partido a generales retirados rompió la disciplina militar que aún los retirados deben guardar al mando castrense y al presidente de la república como comandante en jefe de las fuerzas armadas. Todavía no gana las elecciones y el PRI soltó la posibilidad de que el próximo secretario de Seguridad Pública federal sea un militar, lo que ha despertado la ambición de generales retirados.

2.- Algunos altos mandos militares retirados violaron la disciplina militar y cayeron en el juego priísta de criticar la estrategia de seguridad del gobierno federal y del alto mando castrense como una forma de apuntarse a posiciones políticas para el próximo gabinete. El problema de fondo no fue el de conocer percepciones críticas de los retirados, sino que los militares retirados se han salido de los canales institucionales castrenses que son muy estrictos. En este sentido, el PRI politizó el comportamiento de generales retirados en el contexto de la decisión priísta de fijar la percepción de que de los retirados podría salir inclusive el próximo secretario de la Defensa Nacional.

3.- Al usar a militares retirados para criticar la estrategia gubernamental de seguridad, en la que las fuerzas armadas constituyen el pilar fundamental, el PRI introdujo un factor de desestabilización. El general Ángeles cometió un error de criterio al aceptar presentarse en una reunión de la campaña presidencial del PRI y de criticar la estrategia gubernamental de la que él mismo  fue parte como subsecretario de la Defensa Nacional al iniciar el sexenio del presidente Calderón. Con ello, el PRI está dividiendo la unidad de las fuerzas armadas justo cuando la disciplina militar es vital por el papel fundamental del ejército en la lucha contra el crimen organizado.

A estos puntos hay que agregar otros tres que ya contaminaron el proceso de presentación del general Ángeles ante la SIEDO a una solicitud formal de la Procuraduría General de la República:

1.- La decisión de los abogados del general Ángeles, obviamente con el aval del militar citado a declarar, de mediatizar el asunto y sacarlo de los canales institucionales de la disciplina militar para convertirlo en escándalo periodístico.

2.- La queja de un militar ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos, justo cuando se han multiplicado las denuncias ante ese organismo como parte de una campaña de desprestigio de las fuerzas armadas para debilitar la moral castrense en la estrategia de lucha contra los cárteles del crimen organizado. Con esa solicitud ante la CNDH, el militar trata de salvarse aportando elementos a los adversarios del ejército, a pesar de que se cumplieron los pasos institucionales y castrenses para conducirlo a declarar.

3.- La imprudencia de la esposa del general Ángeles de afirmar que su esposo fue víctima de una “traición”, concepto que tiene nociones delicadas en los procedimientos de la disciplina militar. De manera mañosa, la esposa del general Ángeles trató de introducir al general secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván, en un asunto del que el ejército es ajeno porque se trata de un expediente manejado directamente por la PGR. El problema fue que la esposa del general Ángeles buscó que el general secretario irrumpiera en un proceso judicial delicado para un acto de impunidad. En algunos sectores castrenses se leyeron las declaraciones de la señora Ángeles como una especie de vulgar chantaje.

Lo que el general Ángeles, su esposa y su abogado no quieren entender es que el asunto es ajeno al ejército, tiene que ver con un expediente de la PGR y se basa en declaraciones de un testigo que no se pueden dejar pasar y mínimo deben de investigarse. El general Ángeles goza de muy buena reputación en las fuerzas armadas, pero en denuncias vinculadas al crimen organizado no basta la confianza sino que hay que desahogar las indagatorias. En este sentido, el general Ángeles no fue detenido sino presentado a declarar; sin embargo, la politización de la información  y el ruido que introdujo el PRI al convocar a generales en retiro a actos políticos de campaña y usar relaciones para designaciones propias de quien ya adelantó la victoria presidencial, llevaron a la autoridad a dictar el arraigo del militar retirado.

El dato que se quiere ignorar tiene que ver con una muestra de voluntad de los altos mandos del ejército de no usar el uniforme para la impunidad y que los presuntos acusados militares tendrán que ser llevado ante tribunales civiles. Lo paradójico del asunto es que la solicitud del general Ángeles de buscar la protección de la CNDH se convirtió en un dardo clavado en el costado del cuerpo militar y una evidencia de indisciplina. Mientras el ejército trata de salvaguardar el fuero militar como una garantía de eficacia y lealtad a la defensa de la soberanía, un general retirado ha buscado los espacios civiles en donde las leyes han permitido la impunidad.

De ahí que el ejército ha tomado el camino más sensato: reiterar que el caso del general Ángeles es un tema de una persona y no involucra a las fuerzas armadas como institución, algo que por cierto el acusado debió de haber entendido porque en aras de salvarse a sí mismo no vacila en tratar de embarrar a las fuerzas armadas y a sus altos mandos. La autoridad militar decidió cumplimentar un requerimiento de la PGR sin invocar la jurisdicción militar y con ello dejar claro que el ejército no protegerá a investigados ni los cobijará bajo el fuero militar.

La decisión militar de cumplir con una orden de presentación de la PGR contrasta con la complicidad de algunas instancias del poder civil que prefieren la apatía o la connivencia ante denuncias de funcionarios, políticos y policías señalados de colaborar o proteger a banas criminales.





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miércoles, 16 de mayo de 2012

16-Mayo-2012, Miércoles


INDICADOR POLITICO




+ Fuentes, un intelectual del poder

+ Izquierda de Revolución Mexicana



Carlos Ramírez



Si algún concepto definió el papel de Carlos Fuentes como analista político, sin duda que fue el de intelectual de la Revolución Mexicana. La propuesta ideológica de Fuentes se centró en la revalidación de los valores del movimiento social de 1910 que enarbolaba la izquierda oficial del PRI.

La militancia política de Fuentes tuvo cinco tiempos:

1.- Su propuesta de rescatar la propuesta de la Revolución Mexicana plasmada en la Constitución, aunque nunca pudo explicar coherentemente su propuesta de “socialismo dentro de la Revolución Mexicana”.

2.- Su declaración de fe cardenista y el modelo de Lázaro Cárdenas como propuesta política y de desarrollo, aunque sin racionalizar el corporativismo cardenista que desarticuló el potencial social de las clases obrera y campesina.

3.- Su adhesión al discurso político de Luis Echeverría como presidente de la república en 1971, a pesar del papel de Echeverría en la represión de Tlatelolco en 1968 y exculpando a Echeverría del halconazo de 1971. Fuentes dijo que era un “crimen histórico” dejar solo a Echeverría.

4.- Sus definiciones teóricas y conceptuales a favor del socialismo, pero cuando menos hasta el 2000 a favor del PRI y de varios de sus candidatos, por ejemplo por Beatriz Paredes. Al final, el socialismo de Fuentes no fue más que el cardenismo del capitalismo monopolista del Estado priísta.

5.- Su rechazo a la transición a la democracia porque en sus ensayos fue más proclive a defender el modelo social de la Revolución Mexicana enarbolado por el PRI que a pugnar por la democratización de la república. Para Fuentes, el sistema político debía medir su eficacia en función del bienestar y no de la democracia.

El Carlos Fuentes escritor político tuvo siempre un hoyo negro en su biografía intelectual: su apoyo desmedido, apasionado, sentimental y por tanto acrítico, ciego a veces y unidireccional a Cuba y a la revolución de Fidel Castro, pero luego vino su largo e inexplicable silencio cuando los intelectuales rompieron con Castro por la represión a la cultura y a los intelectuales. Frente a Castro, Fuentes simplemente calló, aunque tramposamente acreditó el impacto cultural del boom latinoamericano de escritores en los sesenta a la Revolución Cubana y no a los dos pivotes de esa generación: una literatura más fresca y renovadora y un modelo envidiable de comercialización.

Tres estaciones del papel intelectual y de escritor político de Fuentes:

1.- El manifiesto político del grupo El Espectador y luego la revista El Espectador en 1959, pidiendo la aplicación de las propuestas sociales de la Revolución Mexicana priísta. Los seis puntos fueron concretos: 1.- El cumplimiento estricto de la Constitución. 2.- Respeto incondicional al voto. 3.- Independencia del sindicalismo y elección democrática de dirigentes. 4.- Definición independiente de actividades políticas en México. Auténticos partidos políticos. 5.- Eventual integración de un congreso independiente del ejecutivo. 6.- Manifestación efectiva del pensamiento público. Los firmantes del manifiesto -- Fuentes, Víctor Flores Olea, Enrique González Pedrero, Jaime García Terrés, Francisco López Cámara y Luis Villoro-- más tarde se sumaron al priísmo de Echeverría que representaba al viejo PRI, el de la CTM y el control del legislativo.

2.- La defensa que hizo Carlos Fuentes de Echeverría por el halconazo en las últimas páginas de su libro Tiempo Mexicano y el elogio del escritor al presidente que, afirmó, le había devuelto el valor a las palabras. Fuentes fue más allá y declaró: “dejar aislado a Echeverría es un crimen histórico de los intelectuales” (Excelsior, 22 de julio, 1972). A pesar de que luego se presentaron pruebas de la responsabilidad de Echeverría en el halconazo, fuentes escribió que ese incidente era una presión de la derecha para establecer una dictadura fascista en México; “¿cómo?, obligando a Echeverría a reprimir”. En 1975, a punto de la nominación de José López Portillo como sucesor priísta, Fuentes fue designado embajador de Echeverría en Francia. La ironía del destino que refrendó lo que Fuentes nunca quiso aceptar --el componente reaccionario del régimen priísta-- se confirmó en 1977 cuando López Portillo designó a Gustavo Díaz Ordaz como embajador ante el gobierno democrático de España.

3.- Pero antes de su renuncia, Fuentes como embajador participó como miembro del consejo consultivo del PRI durante la campaña presidencial de López Portillo. En una reunión del IEPES del PRI en noviembre de 1975 --el tema era la minería--, Fuentes dedicó su texto a elogiar a Echeverría: “el extraordinario esfuerzo realizado por Echeverría para recobrar la identidad de los principios y la acción”; y: “el gobierno de Echeverría (ejemplo del culto a la personalidad) ha sido el menos personalista de la historia”. Más: “Echeverría se ha despojado de todo individualismo de poder para abrir un nuevo camino colectivo en México”.

Al final, Fuentes nunca supo racionalizar lo que llamó la “inexplicable e indefendible coexistencia dentro del mismo régimen” de un economista de izquierda como Horacio Flores de la Peña y el ex cacique magisterial José Robles Martínez, aunque se trataba justamente de la esencia dialéctica del régimen priísta. Pero a Fuentes sólo le preocupó defender a Echeverría: “lejos de consagrar la política de represión, Echeverría optó por una política de democratización”. Y luego aceptó, con cinismo: “¿mayor sutileza, mayor habilidad, incluso mayor hipocresía, como alegan algunos? ¡Qué bueno! Aprovechemos esa habilidad, esa sutileza, esa supuesta hipocresía para ampliar los márgenes de una libertad que no ha sido producto de una concesión graciosa (aunque escribió que fue decisión de Echeverría), sino producto real de las luchas civiles de 1868 y también de las transformaciones sociales ocurridas y acumuladas (por el PRI) durante el último medio siglo” (Opciones críticas en el verano de nuestro descontento, Plural No. 1, agosto de 1972).

Para Fuentes la democratización tendría que venir desde el fondo del régimen priísta, aunque al final fue decisión del voto del 2000 contra el PRI.



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martes, 15 de mayo de 2012

15-Mayo-2012, Martes.


INDICADOR POLITICO




+ No democracia sino bienestar

+ Los nuevos motivos del votante



Carlos Ramírez



Las primeras semanas de campaña presidencial están acomodando algunas piezas del complicado, complejo y enigmático tablero nacional. Y uno de los indicios más importantes ha aparecido: la sociedad mexicana sigue con un sentimiento anti PRI, pero sin un liderazgo carismático en la oposición como en el 2000 el voto se decidirá no por la democracia sino el bienestar.

A ello se agrega otro dato revelador: cincelada por el PRI a lo largo de dos generaciones y el papel dominante de la cultura política en  la conformación de consensos, la sociedad mexicana no es democrática, ni le interesa la democracia y no compra el discurso democratizador. El elemento detonador de preferencias electorales de la sociedad mexicana se localiza en la obtención de beneficios en programas asistencialistas.

La derrota priísta presidencial del 2000 consiguió la confluencia de tres factores determinantes: severas crisis económicas y agotamiento del colchón de bienestar social --1973, 1976, 1982, 1985, 1988, 1995--, corrupción contra la sociedad y ya no contra las élites del poder y represión a la clase media. Vicente Fox supo capitalizar el descontento de la clase media y de la clase baja con el discurso del cambio y la transición.

La candidata del PAN Josefina Vázquez Mota y el candidato del PRD Andrés Manuel López Obrador no han sabido leer el escenario político estratégico, por lo que el mismo PRI de antes del 2000 y sus mismos personajes de poder están respondiendo a las expectativas de regreso al pasado priísta. Lo grave de todo es que el PRI tampoco ha respondido a los sentimientos sociales y regresará al poder sin responder a las necesidades de las mayorías --un bienestar derivado del gasto público social-- porque la racionalidad de la estabilidad de las finanzas públicas será el freno de mano.

Los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón carecieron de una política de desarrollo alternativa y de una reorganización del Estado como el detonador de nuevas políticas industrial, agropecuaria y presupuestal. Al mantener la prioridad del equilibrio macroeconómico neoliberal que heredó el PRI como parte de los compromisos con el FMI, el Banco Mundial y el Consenso de Washington, los gobiernos panistas construyeron las expectativas de su derrota: la sociedad espera bienestar y no promesas o discursos.

Lo peor del asunto radica en el hecho de que los dos gobiernos panistas continuaron el modelo neoliberal de desarrollo del PRI y lo hicieron con economistas del PRI, pero el resultado, como era obvio, siguió siendo el mismo: profundización de la depauperación de la sociedad activa, la que vota. Lo paradójico ha sido el hecho de que efectivamente el PRI se fusiló el programa neoliberal de la doctrina conservadora del PAN y ha aprovechado dos sexenios panistas para aumentar el desprestigio de esa estrategia fallida de desarrollo, por lo que la sociedad va a votar por el PRI populista del pasado.

El gobierno de Miguel de la Madrid, que entronizó el ciclo neoliberal en la política económica, elaboró un discurso sobre la urgencia de moverse en la realidad económica y dijo que no iba a hacer promesas populistas. Cuando los primeros estragos sociales de las políticas de ajuste comenzaron a multiplicar los pobres, esos afectados comenzaron a clamar: “ya no queremos realidades, exigimos promesas”. Hoy esa sociedad es la que está dando preferencias mayoritarias para el regreso del PRI.

El PRD y López Obrador se quedaron atrapados en la lógica del caudillismo: las políticas neopopulistas de programas asistenciales basados sólo en dinero presupuestal regalado tuvieron efecto en la construcción de una base social dependiente, pero se perdieron en la construcción de liderazgos cesaristas; por eso Cárdenas y López Obrador no rebasaron apoyos más allá de los sectores beneficiados. Además, el perredismo fue demasiado obvio en la aplicación de programas amarrados a lealtades electorales.

Las encuestas --con los ajustes necesarios para desinflar estímulos externos-- están enviando mensajes políticos a los candidatos. La sociedad que vota en forma mayoritaria ha perdido las lealtades políticas y se circunscribe a la lógica de la venta del voto a cambio de promesas. Y ahí el PRI ha sabido construir un discurso electoral basado en las expectativas, en tanto que el candidato del PRD y la candidata del PAN están ofreciendo posibilidades reales que son menores a las expectativas y carecen de un diagnóstico de lo que la gente quiere.

En el fondo, el voto social contra el PRI en el 2000 estuvo estimulado por el carisma de Vicente Fox y su compromiso de cambio y de sacar al PRI de Los Pinos, por lo que el resentimiento de la gente doce años después representa un reclamo al Fox que traicionó el voto del 2000. A lo largo de casi seis años, el presidente Calderón tampoco supo organizar un discurso  no priísta o de alternativa al PRI.

En el 2000 y e 2006, el PRI tuvo candidatos anti carismáticos, marcados por el pasado; hoy el perfil mediático de Enrique Peña Nieto es un activo del PRI y tiene más positivos en la gente que los negativos del PRI, aunque también se alimenta del perfil de un López Obrador que no ha podido mutar su perfil del 2006 que tanto daño político causó y el perfil de una Josefina paradójicamente sin perfil propio; en estos dos casos, el peso del partido o de los negativos son mayores al carisma de los candidatos.

Y si a ello se agrega el hecho de que la sociedad que vota ya dejó de creer en los cuentos de hadas de la democracia y quiere resultados tangibles en lo individual a cambio de su voto, entonces se tendrán indicios de las razones del voto; y hasta ahora, el PRI sí está operando sobre las expectativas reales del votante, en tanto que el PRD y el PAN siguen suponiendo una sociedad con deseos democráticos.



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lunes, 14 de mayo de 2012

14-Mayo-2012, Lunes.


INDICADOR POLITICO




+ Tabasco: AMLO depende del PRI

+ Núñez, Fobaproa, Bartlett, 88, CSG



Carlos Ramírez



La historia ya ha sido contada aquí pero ahora toma un nuevo escenario político por la elección de gobernador en Tabasco, la tierra que nunca pudo gobernar Andrés Manuel López Obrador, a pesar de competir en dos ocasiones.

En 1999 se votaba la liquidación del Fobaproa y el líder de la bancada del PRI en la Cámara era Arturo Núñez Jiménez, comisionado del PRI en la sesión de la Comisión Federal Electoral de la noche del 6 de julio de 1988 y ahora candidato lopezobradorista del PRD al gobierno de Tabasco. La instrucción del presidente Zedillo era aprobar el tránsito de Fobaproa a Ipab y en el camino esconder lo que López Obrador llamó el gran fraude a la nación: el rescate de bancos con dinero público, a costa de condenar a los deudores.

Todos los diputados priístas fueron instruidos por Núñez a votar por la iniciativa presidencial. El entonces diputado priísta aguascalentense Oscar González pidió tiempo para “consultar” el sentido de su voto con los electores de su distrito, ante el enojo del pastor priísta Núñez Jiménez. A su regreso, González dijo que sus electores le habían ordenado votar en contra de la iniciativa de Zedillo y así lo hizo. Núñez montó en cólera y castigó severamente al diputado rebelde quitándole comisiones y condenándole al ostracismo por haber desobedecido una orden presidencial.

El asunto sería menor de no ser por un hecho: el candidato presidencial perredista López Obrador sigue con la bandera del Fobaproa y su condena a la forma en que el dinero público salvó a los banqueros; inclusive, publicó el libro Fobaproa: expediente abierto para dejar testimonio de lo que ha representado el Fobaproa para la nación y para los deudores de la banca. Pero Núñez, hábil en el trapecio político, dio un salto triple sin red protectora y se convirtió en un activo de López Obrador, lo cual habla de la ausencia de ética política entre los dos, sin que ninguno de los dos se preocupe por la responsabilidad política del Fobaproa. Por tanto, la candidatura de Núñez dibuja a López Obrador manipulando el tema del Fobaproa, porque de ser honesto tendría que oponerse a Núñez.

La nominación de Núñez a la candidatura de López Obrador al gobierno de Tabasco debería llevar a los tabasqueños a refrescar la memoria:

--Núñez Jiménez se hizo priísta a los 21 años. Luego de su papel “brillante” en la sesión de la Comisión Federal Electoral de Bartlett para salvar a Salinas, fue director de gobierno y subsecretario de Gobierno del gabinete de Salinas, y ahí le tocó la crisis de los plantones de barrenderos tabasqueños pero no los atendió.

--Cuando fue funcionario de Gobernación en el gobierno de Zedillo, declaró despectivamente que el PRD tabasqueño de López Obrador había inventado la “industria de la protesta”, por aquello de las marchas.

--Núñez fue pieza clave en la maniobra de Manuel Bartlett la noche del 6 de julio de 1988 para proteger a Salinas y entronizarlo en la presidencia. Núñez les dijo a los cardenistas sobre sus denuncias de fraude: “que lamentable que se usen trucos efectistas, impresionistas para atraer las cámaras y atraer la atención y tratar de desvirtuar, con esto que en rigor no prueba nada (...), querer arrojar dudas sobre la decisión del pueblo mexicano”. Luego se burló que la oposición no hubiera tenido representantes en las casillas en ese 1988: “¿qué entre siete partidos opositores, que se supone que cada uno cuenta con sesenta y cinco mil miembros, no pueden entre todos cubrir cincuenta y cuatro mil casillas?” Y dio el triunfo a Salinas: “hoy están entrampados porque, aunque definitivamente la mayoría de los mexicanos a los que menosprecian porque no votaron por sus partidos, esa mayoría votó por Carlos Salinas”. El proceso, agregó, fue “políticamente incuestionable”, “fue una excelente elección”.

--En 1997, Núñez fue designado jefe de la bancada priísta en una elección que le hizo perder al PRI la mayoría absoluta. Aliado con Emilio Chuayffet, hoy pieza clave del grupo de Peña Nieto, Núñez operó el intento de golpe de Estado para impedir la toma de posesión de esa legislatura por ser el PRI minoría pero fue derrotado por la alianza de toda la oposición. Eso sí, en 1999 fue el operador legislativo del fin del Fobaproa para proteger al PRI y a Zedillo.

--Núñez fue parte de la generación de economistas de Carlos Salinas que se graduó en 1970. De ahí su papel clave en el PRI en los sexenios de Salinas y Zedillo. Por cierto, en su página biográfica oficial, Núñez ha ocultado su carrera política y burocrática para evitar las pistas que lo relacionen con decisiones fundamentales de los sexenios de Salinas y Zedillo.

El paso de Núñez al PRD se dio por sus sucesivos fracasos en el logro de la candidatura a gobernador por Tabasco, posición que anhelaba desde 1988 y que combatió por ella contra López Obrador. Inclusive, en 1994 se le mencionó como posible gobernador interino a la caída ya preparada del gobernador Roberto Madrazo Pintado por presiones populares y revelaciones de dinero no legal en su campaña electoral, pero el proceso se detuvo cuando Madrazo tuvo el apoyo de una parte de la nomenklatura priísta y cuando se supo que en las cajas de pruebas de gasto excesivo de la campaña de Madrazo iban también evidencias de irregularidades en el gasto de la campaña presidencial de Zedillo.

Al salir derrotado en todas las internas priístas, Núñez dio un salto de trapecista y se pasó al PRD, a pesar de que como salinista-zedillista-chuaufetista fue el pivote para atacar a López Obrador y al PRD tabasqueño. Pero luego de cuatro sexenios, finalmente se le hizo y López Obrador lo impuso por dedazo como candidato a gobernador, aunque en realidad desde 1988 Núñez se alejó de Tabasco e hizo su carrera política en la ciudad de México. Su cercanía a López Obrador ha inhibido la evaluación de su personalidad política y de su pasado priísta.

La campaña para la elección de gobernador comienza hoy lunes en Tabasco: Núñez por el PRD lopezobradorista, Jesús Alí por el PRI peñista y Gerardo Priego como un simbolismo panista. Y aunque Núñez quiere aparecerse como el delegado de López Obrador, éste en realidad se ha alejado de su tierra.



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viernes, 11 de mayo de 2012

11-Mayo-2012, Viernes.


INDICADOR POLITICO




+ Obama 2012: empata Romney

+ “Esperanza, cambio… y miedo”



Carlos Ramírez



Si hace cuatro años Barack Obama construyó su discurso de campaña presidencial sobre el concepto de la “esperanza” para diferenciarse de la gerencia de temor de ocho años de gobierno de George W. Bush, ahora su discurso de relección se ha montado en la misma lógica de Bush: el miedo.

El pasado fin de semana arrancó Obama su campaña política por la relección, pero las primeras cifras parecen serle adversas: las principales empresas encuestadoras le dan un empate con el republicano Mitt Romney, con el dato adicional que desde enero del 2011 las tendencias electorales de Obama han estado debajo de la línea de flotación del 50%.

Con la crisis económica en contra, sin poder encontrar el ritmo de reactivación del crecimiento, alejado de Europa y América Latina, Obama ha centrado su discurso de campaña en el terrorismo. En este contexto, el presidente de los EU ha tratado de capitalizar el asesinato de Osama bin Laden en mayo del 2011, aunque hace un año las expectativas del voto de Obama llegaron a 48.9% en las encuestas desde un piso de 44.8%, pero décimo en el aniversario del 9/11 el año pasado volvió a tocar fondo con 44.8% de las tendencias de voto.

Del otro lado, las tendencias electorales de Romney han estado arriba de 40% y con altibajos ha mantenido una diferencia que ha oscilado de 6 puntos a favor de Obama a empate técnico. De acuerdo con una estadística histórica de Real Clear Politics --www.realclearpolitics.com--, la luna de miel de Obama duró menos de un año: inició su mandato en enero de 2009 hace casi cuatro años con una aprobación de 63% y cayó desde noviembre de 2009 a cifras debajo de 50%, con todo el segundo semestre del año pasado con la aprobación debajo de la desaprobación.

En cambio, como aspirante presidencial, el republicano Romney arrancó en enero del año pasado con una tendencia electoral de apenas 41% y ha logrado, con altibajos, una tendencia de ascenso que lo ha llevado al empate técnico con  Obama en unas tres ocasiones, con datos reveladores de que en dos ocasiones se ha puesto por encima del demócrata.

En el fondo de los problemas de Obama para sacar desde ahora alguna ventaja sostenida se encuentran no sólo los saldos negativos de la crisis heredada de Bush pero sin solucionarla, su impericia en el manejo de la estrategia de seguridad nacional y el mantenimiento de las “leyes patrióticas” de Bush, además de la propia agenda republicana que se basa en tres pilares: el conservadurismo de valores, la geopolítica exterior y la disminución de impuestos.

Paradójicamente para Obama, su estrategia del miedo para seguir en la Casa Blanca ayuda a construir el discurso republicano de Romney y le resta votos demócratas de ciudadanos que han vuelto a entrar en la lógica del temor y del terrorismo, sobre todo porque las “victorias” de Obama en materia de terrorismo no han beneficiado sus encuestas y sí han creado un ambiente de temor que tradicionalmente saben explotar los republicanos.

Los juicios militares contra civiles por terrorismo, el deseo de los estadunidenses de superar el 9/11 del 2001 y el asesinato del líder terrorista Osama bin Laden no ha ayudado a Obama a consolidar una ventaja; al contrario, se han convertido en temas de controversias; a finales de abril pasado, por ejemplo, un ex combatiente de los marines y del grupo de asalto SEAL criticó a Obama por usar el asesinato de bin Laden como “munición” de campaña electoral.

Lo grave de los mensajes de campaña de Obama es que anulan sus spots de la campaña anterior, cuando acusó a su contrincante demócrata Hillary Clinton de ser demasiado guerrerista en sus mensajes. Los conceptos de esperanza y cambio perdieron eficacia en estos tres y medio años y ya no convencen a votantes que poco quieren saber de terrorismo y que siguen esperando la reactivación económica. El empleo pareció haber tocado piso y comenzar una reactivación, pero ahora el debate radica en la baja calidad de los empleos. A ello se agrega el dato de una deuda mayor a los 5 trillones de dólares.

Al arrancar formalmente su campaña, Obama parecer haber perdido el foco político y sus mensajes aparecen forzados: de nueva cuenta su promesa --ya incumplida-- de una reforma migratoria que por lo demás está conciente que tampoco saldrá en su segunda gestión y las presiones de sus asesores para tomar banderas que había eludido por falta de convicción como el apoyo a matrimonios de personas del mismo sexo, temas que en el fondo reactivan las movilizaciones republicanas y dividen a los demócratas conservadores.

Obama se encuentra en una situación similar a la del presidente Jimmy Carter en 1981 cuando careció de alguna bandera efectiva de su primera gestión y perdió ante el discurso conservador --económico y geopolítico-- de Ronald Reagan con su nueva política económica por el lado de la oferta y el temor a los ataques contra los EU por parte de la Unión Soviética y sus aliados radicales de Irán y el medio oriente. Reagan ganó la presidencia con una ventaja sobre Carter de casi 10 puntos porcentuales.

En contra de Obama corre el hecho de que --muy en el estilo de la pregunta que Reagan a los estadunidenses para ganarle a Carter el debate televisivo-- los estadunidenses se encuentran hoy peor que en el 2008 y que Obama ha logrado sobrevivir en la crisis geopolítica de los Estados Unidos con las doctrinas patrióticas de George W. Bush. Y a diferencia de hace cuatro años, Romney no es John McCain.

El dato revelador de las dificultades de Obama radica en el hecho de que comienza abajo en las expectativas sociales y tiene que hacer un esfuerzo mayor al del 2008 para ganar ventaja, en tanto que Romney comienza en una buena posición de arranque de campaña pegado al demócrata. Ello revela que Obama tendrá que hacer un esfuerzo mayor para permanecer en el mismo lugar.



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jueves, 10 de mayo de 2012

10-Mayo-2012, Jueves.


INDICADOR POLITICO




+ Prensa-narco: sólo lavar caras

+ Scherer, el Mayo y Veracruz



Carlos Ramírez



Para Lulú y Chonita, cabecitas blancas



Los arteros asesinatos de periodistas realizados presuntamente por bandas criminales de los cárteles de la droga hay dejado claras las agendas políticas de grupos involucrados pero también han servido a algunos comunicadores para lavar responsabilidades propias.

El asesinato de la periodista veracruzana Regina Martínez --que hasta ahora carece siquiera de hipótesis confiables-- fue manipulado por el periodista y dueño de Proceso, Julio Scherer García, para auto victimarse y usado para demostrar una campaña supuestamente federal en contra de la publicación.

Sin embargo, el asunto es más sencillo: sin pudor, Scherer sólo quiere regresar al territorio del periodismo después de que él y la revista Proceso fueran usados en mayo de 2010 en una operación de relaciones públicas por una facción del cártel de Sinaloa y Scherer apareciera bajo el brazo protector del temible narco Ismael El Mayo Zambada en un abrazo de camaradería.

Al apropiarse del cadáver de Regina Martínez y señalar que un crimen sin hipótesis era parte de la campaña contra Proceso, en realidad Scherer solamente quiso lavarse políticamente la cara por su encuentro --que no entrevista-- con El Mayo Zambada. Lo interesante del asunto es que Veracruz, donde fue asesinada la periodista, es hoy territorio en disputa entre el Cártel de Sinaloa de Joaquín El Chapo Guzmán y su aliado El Mayo Zambada y el cártel de Los Zetas de Heriberto Lazcano El Lazca.

En este contexto, la reaparición de Scherer en la escena pública para meter a fuerzas el asesinato de la periodista Martínez en una supuesta campaña contra Proceso debe remitir a un escenario de análisis que revive aquel encuentro de Scherer con El Mayo y obliga a los demás periodistas a ser precisamente periodistas y analistas y no dejarse arrastrar por las pasiones del momento.

En este contexto, destaca sobremanera el hecho de que las protestas de los periodistas se han endosado directamente contra el gobierno de Calderón y el gobernador Javier Duarte, pero hasta ahora no existe algún pronunciamiento directo de los periodistas contra los capos del narco --desde el Chapo, hasta El Lazca, pasando por El Mayo, los Carrillo y otros-- por ser los verdaderos responsables del asesinato y desaparición de trabajadores de la información.

Si bien es cierto que los gobernantes tienen la tarea obligatoria de dar protección a los ciudadanos, hasta ahora los asesinatos de periodistas han sido acreditados a narcos y delincuentes. Pero también hasta este momento no hay desplegados de periodistas ni denuncias contra los capos exigiendo su rendición. En este sentido, la protesta de los periodistas contra los gobiernos forma parte del juego político de los narcos para usar a los periodistas contra las autoridades.

En todo caso, las autoridades federales no se han atrevido a publicar evidencias, testimonios y pruebas de que trabajadores de la información han comenzado a ser cooptados por los cárteles de la droga como informantes, con la complicidad o negligencia de las autoridades estatales y municipales. Los dos gobiernos federales panistas fueron incapaces de tomar los hilos de relación de la autoridad con la prensa y algunas bandas criminales han sido capaces de relacionarse con algunos medios. El abrazo de Scherer con El Mayo Zambada todavía no se analiza con la profundidad que merece, aunque el asesinato de la periodista Martínez en Veracruz podría ser parte del escenario de revaluación del asunto.

Los periodistas merecen condiciones de seguridad para su trabajo, pero el periodismo de denuncia contra el poder tiene sus riesgos implícitos y asumibles. Lo que debe manejarse con cuidado es el análisis de circunstancias: expertos en indagaciones de crímenes consideran, por ejemplo, que los narcos nunca entran a casas de periodistas ni torturan sino que secuestran, levantan, desaparecen y asesinan en lugares despoblados; por tanto, el asesinato de la periodista Martínez debe ser analizado con cuidado para no adelantar vísperas. Eso sí, la prensa veracruzana, ante bandas criminales que han rebasado a las autoridades locales, ha quedado en medio de la disputa criminal El Chapo-El Mayo contra El Lazca. Y Scherer debe aclarar su encuentro de relaciones públicas con El Mayo antes de manipular el caso de la periodista Martínez.

Asimismo, organismos internacionales deben actuar contra bandas criminales con la misma enjundia como cuestionan a autoridades de países donde la violencia criminal va in crescendo. Ningún estatuto de prensa ni código de protección será suficiente para un periodista que quiere la gloria de la denuncia de bandas criminales y de sus complicidades con las autoridades. En todo caso, lo único que queda para proteger a los periodistas es darles un estatus diplomático en coberturas de guerra y con ello permitir el involucramiento de instancias de supervisión jurídica internacional. Ahora mismo, con impunidad, las narcoterroristas FARC mantienen secuestrado a un periodista francés.

Asimismo, la prensa misma debe tener claros sus adversarios y sus denuncias y evitar la manipulación de cadáveres para agendas particulares. Y en ese punto, con el asesinato de la periodista Martínez, Scherer debe aclarar su abrazo con El Mayo Zambada, sobre todo porque este capo opera en Veracruz.

Además, opino que Javier Sicilia, su movimiento, el rector de la UNAM José Narro y la prensa mexicana deben pedir directamente la rendición incondicional de Joaquín El Chapo Guzmán, Ismael El Mayo Zambada, Heriberto Lazcano El Lazca, Servando Gómez La Tuta, Juan José El Azul Esparragoza, Vicente Carrillo Fuentes y otros capos y exigirles la entrega de su arsenal de armas para ser juzgados como responsables de la violencia criminal en el tráfico de drogas y de varios de miles de muertos.



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INDICADOR POLITICO




+ Prensa-narco: sólo lavar caras

+ Scherer, el Mayo y Veracruz



Carlos Ramírez



Para Lulú y Chonita, cabecitas blancas



Los arteros asesinatos de periodistas realizados presuntamente por bandas criminales de los cárteles de la droga hay dejado claras las agendas políticas de grupos involucrados pero también han servido a algunos comunicadores para lavar responsabilidades propias.

El asesinato de la periodista veracruzana Regina Martínez --que hasta ahora carece siquiera de hipótesis confiables-- fue manipulado por el periodista y dueño de Proceso, Julio Scherer García, para auto victimarse y usado para demostrar una campaña supuestamente federal en contra de la publicación.

Sin embargo, el asunto es más sencillo: sin pudor, Scherer sólo quiere regresar al territorio del periodismo después de que él y la revista Proceso fueran usados en mayo de 2010 en una operación de relaciones públicas por una facción del cártel de Sinaloa y Scherer apareciera bajo el brazo protector del temible narco Ismael El Mayo Zambada en un abrazo de camaradería.

Al apropiarse del cadáver de Regina Martínez y señalar que un crimen sin hipótesis era parte de la campaña contra Proceso, en realidad Scherer solamente quiso lavarse políticamente la cara por su encuentro --que no entrevista-- con El Mayo Zambada. Lo interesante del asunto es que Veracruz, donde fue asesinada la periodista, es hoy territorio en disputa entre el Cártel de Sinaloa de Joaquín El Chapo Guzmán y su aliado El Mayo Zambada y el cártel de Los Zetas de Heriberto Lazcano El Lazca.

En este contexto, la reaparición de Scherer en la escena pública para meter a fuerzas el asesinato de la periodista Martínez en una supuesta campaña contra Proceso debe remitir a un escenario de análisis que revive aquel encuentro de Scherer con El Mayo y obliga a los demás periodistas a ser precisamente periodistas y analistas y no dejarse arrastrar por las pasiones del momento.

En este contexto, destaca sobremanera el hecho de que las protestas de los periodistas se han endosado directamente contra el gobierno de Calderón y el gobernador Javier Duarte, pero hasta ahora no existe algún pronunciamiento directo de los periodistas contra los capos del narco --desde el Chapo, hasta El Lazca, pasando por El Mayo, los Carrillo y otros-- por ser los verdaderos responsables del asesinato y desaparición de trabajadores de la información.

Si bien es cierto que los gobernantes tienen la tarea obligatoria de dar protección a los ciudadanos, hasta ahora los asesinatos de periodistas han sido acreditados a narcos y delincuentes. Pero también hasta este momento no hay desplegados de periodistas ni denuncias contra los capos exigiendo su rendición. En este sentido, la protesta de los periodistas contra los gobiernos forma parte del juego político de los narcos para usar a los periodistas contra las autoridades.

En todo caso, las autoridades federales no se han atrevido a publicar evidencias, testimonios y pruebas de que trabajadores de la información han comenzado a ser cooptados por los cárteles de la droga como informantes, con la complicidad o negligencia de las autoridades estatales y municipales. Los dos gobiernos federales panistas fueron incapaces de tomar los hilos de relación de la autoridad con la prensa y algunas bandas criminales han sido capaces de relacionarse con algunos medios. El abrazo de Scherer con El Mayo Zambada todavía no se analiza con la profundidad que merece, aunque el asesinato de la periodista Martínez en Veracruz podría ser parte del escenario de revaluación del asunto.

Los periodistas merecen condiciones de seguridad para su trabajo, pero el periodismo de denuncia contra el poder tiene sus riesgos implícitos y asumibles. Lo que debe manejarse con cuidado es el análisis de circunstancias: expertos en indagaciones de crímenes consideran, por ejemplo, que los narcos nunca entran a casas de periodistas ni torturan sino que secuestran, levantan, desaparecen y asesinan en lugares despoblados; por tanto, el asesinato de la periodista Martínez debe ser analizado con cuidado para no adelantar vísperas. Eso sí, la prensa veracruzana, ante bandas criminales que han rebasado a las autoridades locales, ha quedado en medio de la disputa criminal El Chapo-El Mayo contra El Lazca. Y Scherer debe aclarar su encuentro de relaciones públicas con El Mayo antes de manipular el caso de la periodista Martínez.

Asimismo, organismos internacionales deben actuar contra bandas criminales con la misma enjundia como cuestionan a autoridades de países donde la violencia criminal va in crescendo. Ningún estatuto de prensa ni código de protección será suficiente para un periodista que quiere la gloria de la denuncia de bandas criminales y de sus complicidades con las autoridades. En todo caso, lo único que queda para proteger a los periodistas es darles un estatus diplomático en coberturas de guerra y con ello permitir el involucramiento de instancias de supervisión jurídica internacional. Ahora mismo, con impunidad, las narcoterroristas FARC mantienen secuestrado a un periodista francés.

Asimismo, la prensa misma debe tener claros sus adversarios y sus denuncias y evitar la manipulación de cadáveres para agendas particulares. Y en ese punto, con el asesinato de la periodista Martínez, Scherer debe aclarar su abrazo con El Mayo Zambada, sobre todo porque este capo opera en Veracruz.

Además, opino que Javier Sicilia, su movimiento, el rector de la UNAM José Narro y la prensa mexicana deben pedir directamente la rendición incondicional de Joaquín El Chapo Guzmán, Ismael El Mayo Zambada, Heriberto Lazcano El Lazca, Servando Gómez La Tuta, Juan José El Azul Esparragoza, Vicente Carrillo Fuentes y otros capos y exigirles la entrega de su arsenal de armas para ser juzgados como responsables de la violencia criminal en el tráfico de drogas y de varios de miles de muertos.



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