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Periodista, escritor, Lic. en Periodismo, Mtro. En Ciencias Políticas, oaxaqueño. Autor de la columna "Indicador Político" en El Financiero.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

9-Noviembre-2011, Miércoles

INDICADOR POLITICO




+ PRD: mundo mágico de Magorium

+ Encuestas: mundo feliz mediático



Carlos Ramírez



El posicionamiento del PRD en el mundo de la magia mediática ha llevado al desdén por las masas. Si sale de una encuesta, entonces el candidato presidencial perredista estará alejado de la realidad: la contradicción social.

Las encuestas son el reino de las proporciones: unos cuántos representarán al todo. Y si se revisa bien la técnica de la encuesta, entonces se sabrá que sólo responden a las encuestas quienes confían en esos métodos, es decir, quienes participan del mismo mundo de la representación simbólica de la sociedad.

Las encuestas también se mueven en el mundo de las síntesis: las mayorías ser reducen sólo a los que aceptan responder las preguntas; y una verdadera encuesta que trate de reflejar al máximo la realidad --aunque el máximo pueda ser el mínimo-- necesita de preguntas cruzadas y preguntas prueba para depurar engaños. En cambio, en la urna el elector no jugará con expectativas sino que sabe que su voto influirá en el rumbo de su realidad.

Las encuestas, por lo demás, son el reino del consumo y de la manipulación: conocer los comportamientos sicológicos de la sociedad. En política, las encuestas fueron parte de las pruebas de  apiñar a la sociedad total como consumidoras de mensajes a través del modelo de Harold Lasswell: la propaganda como técnicas en la guerra para favorecer a los EU. El modelo buscó generar apoyos a través de mensajes en los medios electrónicos. Por tanto, las encuestas formaban parte de las estrategias de manipulación de la sociedad.

Si el PRD toma a las encuestas como una representación de la sociedad, entonces dejará de ser --aunque hace tiempo que dejó de serlo-- un partido dirigido a una sociedad identificada con la explotación: Marcelo Ebrard tratará de capitalizar su capital político promovido por la revista Quién y López Obrador buscará romper su cerco dogmático de las masas a mano alzada para meterse en el mundo de la gente bonita.

Una encuesta no puede ser una radiografía de una sociedad con vistas al futuro y menos cuando el encuestado puede cambiar su respuesta a la hora de emitir el voto, sino es una representación inmediata del mercado de consumo. La encuesta la responden las personas que quieren participar en la segmentación proporcional de la sociedad. Pero a las urnas va la sociedad del voto por voto; hay muchos ejemplos de votaciones que se basan en tendencias de encuestas pero a la hora del voto a boca de urna el resultado es diferente.

De ahí que López Obrador y Ebrard quizá estén fundando un nuevo sistema electoral: la encuesta, no la cola en las urnas. Lo malo es que sería un modelo aún más caro que el actual, porque las encuestas registran no posicionamientos de clase o de sector sino imagen de los candidatos. Así, la encuesta que decidirá la candidatura presidencial perredista será más un concurso de belleza que una meditación seria sobre las propuestas de los aspirantes.

López Obrador es el que ha hecho más trabajo de campo, municipio por municipio, el que ha confrontado --con o sin razón-- al poder y el que ha llenado más veces el zócalo capitalino de simpatizantes. Ebrard es el que más ha ocupado páginas de sociales, no tiene un programa ideológico definido y su estrategia se basa en exposición en televisión; las únicas concentraciones humanas de Ebrard han sido las de los invitados a sus bodas. ¿Qué ocurriría si el PRD decide por encuesta que el candidato debe ser Ebrard porque es el más guapo, el que más sonríe y el que ha ganado espacios de atención por dos bodas en su sexenio --aunque revele mayor inestabilidad emocional y sentimental-- y decide prescindir del López Obrador que mueve masas.

La decisión de la candidatura por encuestas en el PRD ha privilegiado la imagen; desde ahora, los aspirantes a cargos de elección popular sólo se deben preocupar por comprar espacios en medios electrónicos, por vestir elegante y por dar una apariencia burguesa y no por trabajar por los necesitados. Ahora los aspirantes a cargos públicos perredistas tendrán que aparecer más, como Ebrard, en la revista Quién que en La Jornada; va a valer más un coctel social que una reunión de masas.

Lo grave es que el mundo de la imagen masiva lo controlan las televisoras privadas y ellas son las que decidirán --por contrato o por razones políticas-- a quiénes apoyar y a quiénes no; por eso, sin duda, Televisa le ha dado todo su espacio a Ebrard y casi nada a López Obrador. Al final, los gobernantes no serán electos por el pueblo sino por el auditorio, la audiencia televisiva; el IFE dejará de existir para trasladar sus funciones a la empresa IBOPE de ratings.

Lo malo es que la televisión mediática inventa popularidades. Así, los candidatos políticos apoyados por la televisión comercial serán Candidatos Royal, porque la imagen será la levadura que inflará personalidades vía la pantalla. Los candidatos con popularidad y capacidad de organización de masas nada tendrán que hacer en el PRD lopezobradorista-ebradista de las encuestas. Al final, las encuestas sólo recogerán la popularidad mediática, no la oferta de gobierno confrontada con la realidad.

El origen de la encuesta para seleccionar al candidato del PRD estuvo en la ausencia de trabajo social de masas de Ebrard, salido del priísmo salinista y operador de la campaña de 1991 que aplastó al PRD en el DF. La plaza del DF le fue prestada a Ebrard por la organización de López Obrador entre los beneficiarios de los programas asistencialistas. De ahí que Ebrard carezca de base social de masas y dependa de las de López Obrador: por ello  Ebrard se dedicó a seducir a la gente bonita que ve televisión en busca de galanes políticos.

De consolidar la encuesta para tener candidaturas, el PRD dejará de ser el partido de masas y será el partido de auditorios IBOPE. Y las televisoras impondrán candidatos a su beneficio.

(Diario Político 2012 de Carlos Ramírez en www.grupotransicion.com.mx)




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martes, 8 de noviembre de 2011

8-Noviembre-2011, Martes.

INDICADOR POLITICO




+ En PRI, disputa por la nación

+ Con Salinas, el 94 en el 2012



Carlos Ramírez



Como en política los asuntos pendientes deambulan como fantasmas en los pasillos del poder, el PRI tendrá que resolver su candidatura en el escenario de una nueva disputa interna por el proyecto de nación: el neoliberalismo salinista que encabeza Enrique Peña Nieto y el progresismo tradicional que ofrece Manlio Fabio Beltrones.

Se trata, por lo demás, del litigio pendiente de 1994 cuando el asesinato interrumpió la corrección al proyecto de gobierno del PRI que había ofrecido Luis Donaldo Colosio, luego de las tensiones internas profundizadas por el neoliberalismo del gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Ernesto Zedillo fue escogido por Salinas para impedir el proyecto progresista colosista, sólo que Zedillo, agobiado por la tesis del beneficiario del crimen de Colosio, optó por un neoliberalismo sin Salinas.

Las tesis políticas y económicas de Beltrones perfilan la recuperación del discurso progresista del PRI y su alto contenido social, sólo que en un escenario de reforzamiento del neoliberalismo. En cambio, Salinas ha refrendado su propuesta neoliberal aunque disfrazado de una retórica populista similar a la de López Obrador, aunque en el fondo es el mismo proyecto globalizador y privatizador de su sexenio 1988-1994; el proyecto salinista es la oferta de gobierno de Peña Nieto.

De ahí que el PRI tenga que pasar el 2012 por la revisión de 1994, cuando el asesinato de Colosio interrumpió el intento de grupos priístas por interrumpir el modelo salinista y regresar a las doctrinas sociales y populares del PRI. El discurso de Colosio del 6 de marzo disgustó a Salinas porque le señalaba que las reformas salinistas habían empobrecido al país, habían alejado al PRI de las bases y la restauración del autoritarismo había pervertido la justicia. Zedillo profundizó el modelo salinista globalizador, se alejó del PRI y lo abandonó en las elecciones presidenciales del 2000. En un escenario original, Zedillo formaba parte de los activos priístas e inclusive era la carta sucesoria justamente para el 2000, luego de la presidencia colosista; el asesinato de Colosio adelantó las vísperas y rompió el juego de Salinas.

El conflicto de Salinas con Zedillo, que también es otra agenda pendiente del PRI, no se dio por razones de política económica sino de complicidades del poder. Luego de una campaña operada por Salinas, Zedillo se encontró con el fardo del asesinato de Colosio y las sospechas que apuntaban a Los Pinos de Salinas. Cuando comenzó a manejarse la tesis del beneficiario del crimen, Zedillo tuvo que romper amarras del salinismo y por ello arrestó a Raúl Salinas de Gortari --independientemente de algunas pistas no tan sólidas-- por el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu; con esa decisión, Zedillo rompió con Salinas.

El PRI perdió bases sociales cuando divorció el discurso social de las políticas de gobierno; en dos sexenios en la oposición presidencial, en el PRI se comenzó a asentar una redefinición de los objetivos del desarrollo: la candidatura de Francisco Labastida Ochoa no alcanzó a romper con el neoliberalismo y la personalidad conflictiva de Roberto Madrazo excluyó cualquier discurso programático. El posicionamiento adelantado del PRI con la figura mediática de Peña Nieto y la falta de una definición del desarrollo --sólo se ha centrado en la restauración del modelo político de supermayorías con la subordinación del legislativo al ejecutivo-- permitió que algunos espacios del partido --sobre todo la Fundación Colosio-- abriera el camino de la recuperación del programa social de desarrollo del PRI.

Ahí es donde se localiza la disputa dentro del PRI por la nación entre el proyecto neoliberal salinista de Peña Nieto y el proyecto social del PRI anterior al salinismo y al populismo que perfila Beltrones. Además del paisanaje y de la participación en el grupo político colosista, Beltrones ofrece la propuesta de bienestar social que Colosio había comenzado a perfilar luego de sus recorridos por el México de la pobreza y el abandono, por el México detrás del espejo y el espejismo del neoliberalismo globalizador de Salinas, y que había esbozado como punto de partida en su discurso del 6 de marzo. Basado en su ventaja mediática, Peña Nieto no quiere adelantar vísperas y se afianza en las encuestas, en tanto que Beltrones ha comenzado a desperezar a los priístas con sus propuestas de definir primero el programa de gobierno y los compromisos sociales y después escoger al hombre adecuado para llevarlo a cabo.

Pero como en los tiempos de Echeverría, cuando Jesús Reyes Heroles pedía igual que primero fuera el programa y luego el partido, el PRI podría fracturarse con la imposición de un candidato basado en las encuestas y sin un programa de reformulación de la política del desarrollo. La tarea de Beltrones no se aparece fácil por lo adelantado de los tiempos, pero de todos modos ha dejado sembrado el debate y con ello ha afianzado corrientes del PRI que no quieren regresar a la presidencia para repetir el pasado salinista neoliberal sino que buscan consolidarse en el poder con propuestas y resultados.

La disputa por el PRI entre el proyecto neoliberal y el proyecto progresista no es nada más de figuras o apellidos, sino que representa corrientes importantes en el PRI. El neoliberalismo salinista rompió las estructuras corporativas del priísmo y generó nuevas alianzas de poder con los sectores dominantes de su proyecto globalizador: el sector privado, la inversión extranjera, las petroleras estadunidenses, las compañías industriales trasnacionales y el poderosísimo sector financiero. Sin embargo, y pese al abandono, los sectores sociales priístas siguen latentes, a veces agonizantes pero activos.

Para llegar al poder en el 2012, el PRI tendrá que resolver antes la disputa interna por su proyecto: en 1987 esa disputa por el proyecto de desarrollo provocó la fractura de Cuauhtémoc Cárdenas, en 1994 se dio en el escenario del asesinato de Colosio, en el 2000 y el 2006 provocó la derrota. La imposición de candidato podría repetir las divisiones que lo hicieron perder la presidencia.

(Diario Político 2012 de Carlos Ramírez en www.grupotransicion.com.mx)




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lunes, 7 de noviembre de 2011

7-Noviembre-2011, Lunes.

INDICADOR POLITICO




+ Camín: conclusiones sesgadas

+ Sólo matemáticas para dummies



Carlos Ramírez



Luego de haber fracasado en abril con el argumento de “escuadrones de la muerte” para relacionar muertos en la estrategia de seguridad, ahora el escritor Héctor Aguilar Camín viene con el invento de “índice de letalidad” como crítica a los saldos de la violencia.

Sin embargo, su columna del martes 2 en Milenio, basada en un texto publicado en Nexos, carece de base científica, relaciona manzanas con kilos de cemento, ignora la cientificidad de la estadística y quiere inventar una matemáticas propias. De hecho, en los dos textos no existe nada que tenga que ver con estadística relacional o correlación o regresión. Se trata del uso del modelo de matemáticas para idiotas o mathematics for dummies.

El índice de letalidad se realizó en Brasil para analizar el saldo de fallecidos en las incursiones policiacas. En México, bajo la supervisión de Aguilar Camín, tres abogados lo trasladaron automáticamente y lo aplicaron en México: comparar el número de delincuentes muertos con el de heridos; si los primeros rebasan a los segundos se establece el índice de letalidad que implicaría un uso no medido de la fuerza.

En las matemáticas y estadísticas aplicadas a la ciencia política hay fórmulas específicas para establecer relaciones de causalidad; lo peor que puede pasar es sumar y restar sin fórmulas; al final de cuentas, la causalidad es una ciencia. El punto central radica en las ponderaciones de hechos específicos no tomados en cuenta: los enfrentamientos entre miembros de fuerzas armadas con bandas criminales son diferentes al de las fuerzas policiacas; los primeros repelen agresiones, tienen equipamiento de seguridad más sofisticado y su accionar debe que ser letal; la policía no enfrenta delincuentes, los busca y los arresta. Ello involucra algunas cifras engañosas: las fuerzas armadas tienen menos bajas que los delincuentes por razones de capacitación para las batallas; los primeros usan técnicas, los segundos disparan a lo loco. Por tanto, la conclusión como índice de letalidad es engañosa y no científica.

El índice de letalidad de la revista Nexos está sesgado en el análisis mexicano y carece de fundamentación matemática. A pesar de tratar de vincular un hecho con otro --teoría de la causalidad--, no tiene nada de estadística relacional: correlación o regresión, la correlación exige carácter científico y no implica causalidad (cum hoc, ergo propter hoc, con esto, luego a causa de esto). Tratar de relacionar A con B exige conocimiento científico.

El trabajo promovido por Agilar Camín se sustenta en un modelo brasileño; sin embargo, Ignacio Cano, el sociólogo que lo desarrollo en Brasil, considera variables que aquí no tomaron en cuenta. El trabajo es más global que el sólo indicador de la letalidad y abarca efectividad policial: diferenciar entre crimen y desorden, estudiar actividad policial, incluir la tasa de esclarecimiento de investigaciones criminales, corrupción policial y otras.

La conclusión de Aguilar Camín es falaz. No es la primera vez. Indicador Político registró en abril pasado la pifia del escritor al llegar a conclusiones con argumentos sin verificación: “el director de Nexos da por cierta la frase del general Bibiano Villa de que como director de seguridad pública de Torreón “se echó a 200 malandros”. Sin confirmar el dato, Aguilar Camín se proyectó: “ponle que hay diez generales Bibianos Villa o retirados en otras diez ciudades; mira, son dos mil (malandros muertos) en un año”. Ahí se vio parco el autor de ensayos sobre la Revolución Mexicana: en su arrebato especulativo, ¿por qué no mencionó a 100 generales, de a 200 cada uno, serían 20 mil muertos? O quinientos generales para llegar a la conclusión de cien mil muertos”. La misma falta de rigor intelectual se dio en el asunto del índice de letalidad.

El estudio de Nexos mezcló acciones policiacas con las de las fuerzas armadas; pero las primeras actúan de manera policiaca y las segundas repelen ataques de bandas criminales. Ahí se encuentra parte de la falacia: el análisis se basa en reportes de prensa que carecen de valor científico; la oficina de Comunicación Social de la Secretaría de la Defensa Nacional echó abajo el modelito de Nexos al informar que de diciembre de 2006 a noviembre de 2011 el ejército tuvo mil 840 agresiones de grupos criminales, con 122 militares muertos y 689 heridos y dos mil 137 delincuentes muertos y 331, heridos, con dos mil 78 detenidos. Con estas cifras, el índice de letalidad de Nexos pierde eficacia científica.

El otro error metodológico es comparar acciones de las fuerzas armadas con las de la policía, cuando los métodos son diferentes; las primeras van a combate y las segundas tienen que mantener el orden; de ahí que el índice de letalidad tenga otro sesgo porque compara por igual policías que fuerzas armadas. Y a ello se agrega la disponibilidad sin precedente del ejército ante las quejas de violaciones de derechos humanos; en los mismos días del texto de Aguilar Camín y Nexos, la justicia militar condenó a más de 40 años de cárcel a militares que mataron a civiles en una acción de seguridad, con lo que se demostró que el ejército no usa el fuero militar como impunidad; casi el 90% de las quejas contra militares concluyeron sin responsabilidad para los soldados.

El intento de Nexos y Aguilar Camín no fue científico. En su libro Las formas de medición del fenómeno político, el especialista Francisco Sánchez Espinoza señala que el uso de la estadística debe ser preciso porque se comete el error de “no considerar el análisis de la varianza y tampoco se establecen variables de control”. Por tanto, el uso de la causalidad entre dos hechos suele equivocarse.

El problema también es la falta de ética intelectual de no reconocer errores, esconder los argumentos de aclaraciones --como Aguilar Camín-- y no aceptar equivocaciones. El análisis matemático de la realidad política requiere el rigor de las cifras y no lo gelatinoso del derecho.

(Diario Político 2012 de Carlos Ramírez en www.grupotransicion.com.mx)




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jueves, 3 de noviembre de 2011

3-Noviembre-2011, Jueves.

INDICADOR POLITICO




+ PRI-CSG: retorno de los brujos

+ A restaurar las supermayorías



Carlos Ramírez



Las razones del fracaso de cualquier reforma política en la cámara de diputados tiene que ver con el modelo de restauración priísta que prepara el PRI de Enrique Peña Nieto: el regreso al sistema presidencialista estilo Carlos Salinas de 1991, dominador del legislativo.

Hay algunos indicios que exhiben la puesta en marcha del proceso aún  antes de saber los resultados electorales del 2012:

1.- El freno a cualquier iniciativa de reforma política en la cámara que amplíe la redistribución del poder con la oposición y cualquier iniciativa para abrir la participación a la sociedad. Por eso el fracaso de las iniciativas de reforma política del presidente Calderón y del senador priista Manlio Fabio Beltrones.

2.- La iniciativa del grupo legislativo del PRI de Peña Nieto de reformas que tiendan a disminuir la presencia de la oposición vía plurinominales y ampliar el dominio priísta para regresar al esquema en el que el PRI no sólo podía tener la mayoría absoluta de 51% sino inclusive la mayoría calificada de 64% para modificar por sí solo la Constitución. El sentido de la reforma Peña Nieto es el de regresar al modelo de las supermayorías que el pluripartidismo y el sistema de partidos liquidó para quitarle la hegemonía al PRI.

3.- El regreso del sistema neocorporativo como eje de fuerza del sistema presidencialista reloaded --el control social vía organismos de élite sectorial como empresarios, sindicatos y organizaciones de clase media-- con el simbolismo de la alianza del PRI de Peña Nieto con la poderosa estructura corporativa del SNTE de la señora Elba Esther Gordillo. Con este neocorporativismo se reconstruiría de nueva cuenta el PRI de las élites dominantes, a costa de los intereses de las bases de trabajadores. El corporativismo en el PRI nació con el general Lázaro Cárdenas para organizar a las masas en la defensa del proyecto revolucionario, pero el PRI lo convirtió en un modelo de dominación de las masas vía líderes venales simbolizados por Fidel Velázquez; hoy la señora Gordillo se perfila como la Fidel Velázquez del priísmo de Peña Nieto.

4.- El diseño del próximo programa de gobierno por Carlos Salinas de Gortari como una reactivación del proyecto neoliberal globalizador del periodo 1990-1993 que liquidó el modelo social de desarrollo, la planta productiva y el campo. Para poder implementar la segunda fase del neoliberalismo salinista, el próximo presidente de la república por parte del PRI tendría que tener una estructura de poder dominante de la sociedad; Salinas pudo imponer su programa por la restauración del autoritarismo desde la presidencia y por el control social y político del PRI. En este sentido, Salinas, por ejemplo, obligó al PRI a firmar la iniciativa de reforma al 130 constitucional para reconciliar al Estado con la Iglesia sin que la iglesia católica reconociera al Estado laico.

5.- El modelo de Salinas para el PRI 2012-2018 sería el del neoliberalismo-populista, es decir, la reforma del Estado en función del Consenso de Washington con el Pronasol y sus programas asistencialistas que sustituyeron la antigua política social del Estado priísta; en lugar de bienestar, el Pronasol de Salinas --en el que participaron, por ejemplo, el hoy lopezobradorista Rolando Cordera y el escritor Carlos Monsiváis-- le daba a los pobres letrinas y caminos --“Don Pepe, ya tenemos carretera”, sí pero yo no tengo coche--. Para esta nueva fase, el próximo presidente salido del PRI necesita un PRI y un congreso sometido al poder ejecutivo federal.

El principal problema de las propuestas del PRI de Peña Nieto se localiza en la imposibilidad de regresar a las supermayorías --51% y, si se puede, 64%-- para modificar leyes y la Constitución sin alianzas legislativas. Lo malo de este objetivo es que será difícil de construir una supermayoría en un sistema plural de partidos; en la votación de los tres consejeros del IFE el PRI quiso ganar la votación apelando a una supermayoría, pero la alianza PAN-PRD impidió el albazo que quería repetir el elbazo de 2003 cuando la señora Gordillo, entonces priísta, impuso a Luis Carlos Ugalde como consejero presidente. El PRI de 1929-1979 fue el de las supermayorías; la reforma política de López Portillo acotó esas supermayorías con la legalización del Partido Comunista Mexicano.

En la legislatura de 1964, ya con diputados de partido para las minorías, el PRI tenía el 83.3% de los votos de la Cámara y el 100% de las curules en el Senado. Por decisión del electorado constituido como sociedad participativa, el PRI tiene hoy en la cámara de diputados el 47.8% de los sillones, pero el PAN y el PRD suman 42%. Una supermayoría sólo puede construirse entre dos partidos dominantes. Y en el Senado, el PAN es la primera minoría con el 39% de las curules, el PRI la segunda con 25.7% y el PRD la tercera con el 18.7%.

Para construir una nueva supermayoría, el PRI tendría que reducir al PAN o al PRD a una votación legislativa de menos de 5% o reconstruir un México político anterior a la reforma constitucional de 1963 que permitió los diputados de partido en 1964 o reconstituir el modelo autoritario del Salinas que reestructuró al corporativismo para mantenerlo vigente pero con líderes sometidos a su poder político. La verdadera oposición en el país se consolidó en 1979 con los 18 diputados del PCM y los 43 del PAN.

La historia de las supermayorías del PRI es larga: en las elecciones de 1988 --las de Salinas-- el PRI bajó a 52.4% de los sillones en la Cámara, pero luego Salinas reconstruyó la supermayoría en 1991 y subió a 64% de los diputados priístas y en 1997 el PRI perdió las supermayorías con el 47.8% de los legisladores. Estos datos confirman que Salinas está detrás del proyecto de Peña Nieto de regresar a las supermayorías para gobernar sin oposición mayoritaria; Salinas sabe cómo porque para el 2012 se preparan unas elecciones priístas como las de 1991.

Ahí es donde se cocina el regreso de Salinas al poder: 1991 para el 2012.

(Diario Político 2012 de Carlos Ramírez en www.grupotransicion.com.mx)




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miércoles, 2 de noviembre de 2011

2-Noviembre-2011, Miércoles.

INDICADOR POLITICO




+ Europa hierve; México ajeno

+ La crisis que vendrá del euro



Carlos Ramírez



La crisis de Europa parece demasiado lejana para los mexicanos, pero la recesión por la crisis del euro y de la política económica europea tendrá severos efectos negativos en México.

En su artículo semanal, el economista mexicano José Manuel Suárez Mier, ex funcionario del Banco de México y hoy economista residente en la American University, ha hecho un seguimiento de la crisis europea y ha encontrado con insuficiencia de medidas. A Suárez Mier le tocó en México la crisis de los ochenta, bastante similar a la europea.

Por su importancia, reproducimos el último reporte de Suárez Mier:

Después de la enésima reunión en la cumbre de los líderes de los países de Europa en los que circula el euro como su moneda común, el jueves pasado emergieron en la madrugada con la “solución final” a la crisis de la deuda que aflige a la región y los mercados financieros reaccionaron con un entusiasmo ingenuo e inverosímil.

Conforme se fueron conociendo los detalles de lo acordado empezaron a surgir justificadas dudas sobre la suficiencia del paquete adoptado en el cumplimiento de tres objetivos indispensables para superar la crisis: arreglar la situación de Grecia, contener el contagio a otros países y fortalecer a la banca comercial europea.

Para ponerlo en los gráficos términos de los geniales caricaturistas de The Economist, cuya portada de esta semana muestra a los estoicos líderes europeos aprestándose a navegar en un proceloso mar embarcados…en una coladera, la “solución final” está llena de hoyos y no cumple con los propósitos que se había impuesto.

El principal logro de lo acordado consiste en haber extraído concesiones “voluntarias” de reducción de la deuda griega en manos del sector privado por un 50% de su valor original, lo que a primera vista parecería que puede ser un descuento suficiente para aliviar el peso del endeudamiento excesivo que impide operar a la economía griega.

Es necesario subrayar la importancia de que este descuento fuera clasificado como “voluntario” pues de haber sido involuntario, forzaría el pago de los instrumentos con los que los inversionistas en los bonos afectados suelen cubrirse, los “canjes de incumplimiento crediticio” (credit default swaps, CDS).

Esta concesión de reducir el valor nominal de la deuda griega en la mitad se la extrajeron los dirigentes políticos europeos a la agrupación de los principales bancos comerciales, el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), con la amenaza de que si no aceptaban el descuento propuesto se recurriría al default.

Sin embargo, tal rebaja se hará extensiva a todos los tenedores de bonos griegos, aunque ellos no hayan estado representados en las reuniones decisorias y nadie les haya preguntado su opinión, lo que hace mucho más difícil sostener la ficción de que se trata de una decisión voluntaria.

El precedente de que pueda ocurrir una mengua tan pronunciada sin que se activen los mecanismos que aseguran a los inversionistas precisamente del riesgo de no pago de los bonos, implica que será mucho más difícil en el futuro asegurar los instrumentos de deuda de otros países europeos en peligro, como Italia y España.

Pero si los inversionistas ya no confían en la cobertura del seguro que ampara a los bonos de deuda europea, su mercado se reducirá o el rendimiento que exigirán a cambio será mucho mayor o una combinación de ambos, lo que tendrá ominosas consecuencias para países que, como Italia, tienen que renovar el 30% de su deuda total en los próximos tres años, lo que representa 750 billones de euros.

Si esta parte del paquete es insatisfactoria, el mecanismo para frenar que se extienda el contagio es aún peor. Resulta increíble la ampliación de los recursos disponibles para la Autoridad Europea para la Estabilidad Financiera (EFSF) de €440 billones (de los que ya se usaron €150 billones en Grecia, Portugal e Irlanda), a €1,000 billones mediante más deuda que mágicamente comprarán ¡el sector privado y otros países!

La tercera parte de este complicado tríptico financiero consiste en incrementar el capital de los bancos comerciales europeos por €108 billones para alcanzar un cociente del 9% de sus activos, lo que implica por fuerza vender más acciones, lo que diluye la posición de los actuales dueños, o que los bancos dejen de prestar para abatir su tamaño, lo que tenderá a agravar el estancamiento económico.

Ausente en los planteamientos de solución está el Banco Central Europeo (BCE) pues Alemania se opone que financie directamente a la EFSF, aunque contra sus deseos originales y algunos creen que violando la letra de sus estatutos, ya ha estado comprando crecidas cantidades de deuda de los países en problemas.

Muchos piensan que un compromiso amplio y decidido por parte del BCE representa la única forma de realmente efectiva para evitar que la eurozona siga deslizándose al precipicio, como lo hizo el Sistema de la Reserva Federal en EU cuando sucedió el fiasco de Lehman Brothers y su sistema financiera estuvo al borde del colapso,

En este escenario, es poco realista suponer que países que hoy por hoy tienen la mayor parte de los ahorros mundiales, como China, estarán interesados en invertir en los nuevos instrumentos emitidos por la EFSF al percatarse de que los alemanes no quieren que su banco central haga lo mismo.

(Diario Político 2012 de Carlos Ramírez en www.grupotransicion.com.mx)




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martes, 1 de noviembre de 2011

1-Noviembre-2011, Martes.

INDICADOR POLITICO




+ Justicia y dignidad para narcos

+ Modelo ETA aplicado a Sicilia



Carlos Ramírez



La crisis aparentemente final de la ETA estaría aportando elementos para analizar los movimientos de paz situaciones de violencia con víctimas civiles: no se acepta el anuncio de abandono de las armas de la organización terrorista sin que la propia ETA asuma su responsabilidad legal y penal en el tema de los asesinados en la lucha violenta.

Lo mismo debería tomarse en cuenta en México, sólo que el movimiento encabezado por el poeta Javier Sicilia no es una organización que busque el castigo a los culpables sino que se ha convertido en un grupo de presión en contra del Estado y de las fuerzas de seguridad que luchan contra las bandas criminales que han asesinado a civiles.

La abrumadora mayoría de las víctimas que encabeza Sicilia tienen como responsables a las bandas del crimen organizado. El propio hijo de Sicilia, asesinado en situaciones con muchos momentos oscuros, no fue liquidado por el Estado, el gobierno o las fuerzas de seguridad, sino que se vio enfrentado por criminales que ya están detenidos. Sin embargo, Sicilia, su anarquismo católico y su repudio al Estado han enfocado sus ataques contra el Estado y las fuerzas de seguridad y no contra las bandas criminales.

De ahí que el movimiento de Sicilia haya manipulado los conceptos en el manejo del nombre de su organización: una verdadera paz con justicia tendría que detener, juzgar y encerrar sin piedad a los miembros de las bandas criminales que son responsables de la abrumadora mayoría de muertes de civiles. Y al final, el uso del adjetivo dignidad es simplemente tramposo porque quiere decir decoro, cualidad de digno o excelencia y nada de ello puede haber en una situación de violencia criminal, lo que por cierto debería ser de conocimiento de un poeta que usa las palabras con precisión, aunque en realidad Sicilia ya ha sido acusado de plagio en su poesía.

El ejemplo de la ETA tiene referentes mexicanos. En España, la organización terrorista anuncio el abandono de las armas, aunque la noticia la dieron tres terroristas encapuchados pero sin entregarse ni entregar las armas a las autoridades. Lo de menos es que se haya tratado de una maniobra desesperada del PSOE ante el hundimiento de sus expectativas electorales; al final, lo que cuenta es que las víctimas de los terroristas no perdonarán a los criminales etarras hasta que no se entreguen a la justicia, abandonen las armas y pidan perdón a los familiares de los asesinados y a la misma sociedad.

La movilización de las víctimas en España ha sido contra la organización terrorista y no contra el Estado o el gobierno; en México, en cambio, Sicilia ha manipulado el dolor de las víctimas para organizar un movimiento político contra el Estado, el gobierno y el sistema político y no sólo ha guardado silencio cómplice respecto a las bandas criminales de los cárteles del narco sino que el padre dominico Alejandro Solalinde, aliado a Sicilia, pidió ¡perdón! de rodillas a Los Zetas porque los consideran también “víctimas” del Estado.

En la lógica anarquista de Sicilia, los responsables de la violencia son las fuerzas de seguridad que combaten a las bandas criminales; en el caso comparativo de España, sería lo mismo que las víctimas de la organización terrorista ETA culparan al gobierno de las muertes y no a los terroristas. De hecho, ésta ha sido la lógica de Sicilia en su comparecencia en Washington  ante organizaciones internacionales de derechos humanos.

Sin embargo, la paralización de la estrategia de seguridad del gobierno mexicano contra el crimen organizado sería hoy en día la principal demanda de las bandas criminales porque no pasa día en que dirigentes altos, medios y bajos de los cárteles sean arrestados y encarcelados. Pero cumplir la exigencia de Sicilia de detener la estrategia gubernamental de seguridad en este momento beneficiaría a las bandas criminales porque les permitiría reorganizarse. De ahí que al final de cuentas la exigencia de Sicilia, sus sacerdotes dominicos asesores y los estrategas de derechos humanos de su movimiento sea parte de la lucha estratégica de las organizaciones criminales.

Las víctimas están siendo usadas por Sicilia para crear un movimiento político de opinión pública contra la estrategia de seguridad del gobierno mexicano y contra el Estado pero en ningún momento ha habido en el discurso de Sicilia alguna condena directa, con nombre y apellido, a los capos del crimen organizado que todos los días asesinan civiles y atacan a las fuerzas de seguridad. Nunca ha condenado Sicilia, con nombre y apellido, a El Chapo Guzmán o al jefe Zeta Heriberto Lazcano El Lazca, cuya guerra entre ellos por el control de territorios ha sido la responsable de miles de muertos.

Por tanto, el movimiento de Sicilia no es por la justicia y la dignidad sino por detener la ofensiva de seguridad del gobierno federal y con ello beneficiar a los cárteles del crimen organizado. Anoche, en el escenario de la fiesta pagana de día de muertos, el anarquista católico Sicilia pondrá su ofrenda en vivo en el Angel de la Independencia con una “vigilia” y “ayuno” a favor de algunas víctimas de la violencia de los cárteles pero su poesía no elaborará ninguna calavera contra los grandes capos criminales; los enemigos de Sicilia son el Estado y el gobierno que combaten al crimen organizado y no los criminales responsables de las muertes en su lucha por apoderarse de territorios para el trasiego, venta interna y consumo de droga.

Aplicado en España, el modelo de Sicilia sería favorable a la ETA.

Además, opino que Javier Sicilia, su movimiento y el rector de la UNAM José Narro deben pedir directamente la rendición incondicional de Joaquín El Chapo Guzmán, Ismael El Mayo Zambada, Heriberto Lazcano El Lazca, Servando Gómez La Tuta, Juan José El Azul Esparragoza, Vicente Carrillo Fuentes y otros capos y exigirles la entrega de su arsenal de armas, para ser juzgados como responsables de la violencia criminal en el tráfico de drogas y de varios de miles de muertos.

(Diario Político 2012 de Carlos Ramírez en www.grupotransicion.com.mx)




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lunes, 31 de octubre de 2011

31-Octubre-2011, Lunes.

INDICADOR POLITICO




+ UNAM: ¿son ni-nis o sin-sin?

+ Narro, sin oferta educacional



Carlos Ramírez



Luego de haber fracasado en la reforma universitaria que le encomendaron y después de cuatro años de flotar como rector, José Narro Robles se encamina a una segura reelección por convenir así a los intereses de los grupos fácticos de poder que dominan la UNAM.

La gestión del primer rectorado de Narro se delineó no para reformar la UNAM para los retos del siglo XXI, sino que se redujo a la administración del conflicto interno respetando los espacios de poder de los grupos dominantes. Si se reelige, su segundo periodo también estará determinado por la elusión de los problemas y, eso sí, el reposicionamiento mediático de la Universidad a través de propuestas que quieren resolver el problema del país sin antes solucionar los gravísimos problemas internos que han paralizado a la casa de estudios.

El problema de la UNAM no son los ni-nis, concepto tomado por Narro de la crisis española: jóvenes que ni estudian ni trabajan. La situación en México es peor: hay estudiantes que abandonan los estudios o egresan sin expectativas de empleo y sin comprensión del mundo real y utilizan su preparación universitaria para incursionar en el subempleo, en el que tiene una creciente participación el delito de la piratería.

El mensaje de este escenario tiene que ver con el papel de la educación universitaria: preparación profesional para el desempleo porque la UNAM carece de una visión estratégica de la modernización productiva que es el mercado de empleo de los egresados. El pensamiento económico de la UNAM se basa en la teoría crítica, que en los tiempos del Estado priísta sirvió como contrapeso pero que hoy sirve sólo para criticar y no para construir opciones.

Por tanto, el problema de los jóvenes que tanto preocupa a Narro no radica en los ni-nis sino en un problema mayor: los sin-sin, jóvenes sin preparación educativa para el nuevo mundo real que les tocará vivir y sin expectativas reales al carecer de una comprensión del mundo en constante modernización. El concepto de ni-nis en España se basa en el enfoque paternalista que espera que el Estado resuelva los problemas de empleo; en México, el mismo enfoque ha creado generaciones de jóvenes ­estado-dependientes. En una economía dominada por la producción en el sector privado, la permanencia en el empleo se basa en la competencia, no es el compromiso social.

Narro tenía un mandato que no cumplió; fue pieza importante en conflicto universitario de 1999-2000 cuando el CEU cerró la UNAM en protesta por la iniciativa de aumentar las cuotas universitarias: a finales de 1999 cayó el rector Francisco Barnés de Castro por el conflicto y llegó Juan Ramón de la Fuente procedente del gabinete del presidente Zedillo y en ese escenario Narro fue designado coordinador general de la Comisión Especial para el Congreso Universitario; este grupo debió de encargarse de organizar una reunión para la gran reforma de la UNAM, pero Narro usó el cargo sólo para afianzar la posición de De la Fuente, operar su reelección y ser designado por dedazo por De la Fuente como rector en 2007.

Desde la crisis de 1999, la UNAM ha eludido el paso decisivo de la gran reforma. Ello sólo establece la certeza de que dentro de la UNAM existe una estructura de poder dominante que convierte a los rectores en simples intendentes de la casa de estudios y los obliga a posicionar a la Universidad fuera del campus estudiantil. Por eso Narro se ha dedicado a fijar a la UNAM como un grupo de presión al Estado hoy dirigido por el PAN pero no para mejorar las condiciones de desarrollo sino para regresar al populismo paternalista priísta que usaba a la UNAM como centro de capacitación de los recursos de funcionarios públicos.

En estos años de cambio ideológico en la configuración del Estado, sobre todo del arribo del grupo salinista neoliberal a la administración pública a mediados de 1979, la UNAM ha ido perdiendo influencia en la dirección ideológica del Estado y del gobierno y también ha visto reducida su participación en las estructuras decisivas del poder, mientras que los egresados de las universidades privadas han ido desplazando a los unamitas. Por ello las propuestas de la UNAM en seguridad, reforma del Estado y reforma política y el papel mediático de Narro contra la política neoliberal que instauró en México el unamita Carlos Salinas de Gortari y unamitas que lo acompañaron.

Por eso la esperanza de Narro se sustenta en la restauración del PRI en la presidencia de la república --del viejo PRI populista-- y que ello permita la recuperación del viejo Estado social populista que los priístas ayudaron a consolidar. Sólo que la incomprensión de la política por parte del rector Narro no alcanza a prever que el PRI que podría regresar al poder presidencial no sería el populista sino el neoliberal de Salinas de Gortari a través de Enrique Peña Nieto. Lo peor del asunto fue que Narro fue cómplice de la neoliberalización del Estado mexicano por haber participado como priísta en el gabinete de Salinas.

Así, hay una generación de élites políticas --a la que pertenece Narro-- que forman su propia corriente de ni-nis: ni son coherentes con su pasado ni saben que el mundo productivo cambia demasiado rápido y su máxima aspiración se resume en la restauración del pasado priísta.

La UNAM se encuentra en un momento de definición en el que las amenazas de inestabilidad estudiantil sólo rehúyen el verdadero debate de fondo: la reforma de la educación pública para rehacer programas de estudio en función del perfil social del egresado vía subsidios del Estado pero también para diseñar egresados en las áreas científicas, humanistas y de gobierno para el nuevo mundo productivo. Pero Narro espera sólo empleo porque ve a estudiantes como ejército laboral y no líderes del cambio.

Narro podrá reelegirse, pero la UNAM seguirá igual porque el rector carece de un pensamiento educativo estratégico y sólo va a dedicarse a esperar que el PRI regrese a la presidencia.

(Diario Político 2012 de Carlos Ramírez en www.grupotransicion.com.mx)




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